domingo, 13 de mayo de 2012

LARGOS MINUTOS


y ahí estábamos, tumbadas en la cama, una al lado de la otra, hablando mirando al techo y dejando pasar el tiempo. no fue nada, pero lo sentí mucho. fue uno de esos momentos que duran tres segundos pero parecen eternos y que mientras dura, desearías que fuese así para siempre. “No sé. Es una sensación extraña. Algo así como que doblas una esquina y el tiempo se detiene. Milésimas de segundos se vuelven largos minutos. Hay tiempo para analizar cada detalle, cada movimiento. Y nace el temor a ser analizados, sin darnos cuenta de que los demás no tienen tiempo para eso, sin darnos cuenta de que el tiempo solo se ha parado para nosotros. Seguimos caminando y, sin más, el tiempo vuelve a correr. Es como un "aquí no ha pasado nada". Toca volver a lo de siempre, como si de verdad creyésemos que no ha pasado nada. Y, evidentemente, algo pasa. Algo pasa.
si tengo que elegir un momento de los de anoche, quizá sea ese. fue algo que mis días pedían a gritos.
eso y la sutileza de cada mirada, de cada roce... la sensación, aunque no sea para nada así, de ser la única por un momento para la otra persona. ese querer estar cerca, el necesitar a la otra como a una droga.... 
está comprobado que por mucho tiempo que haya entre medias, en el primer segundo de reencuentro, todo lo que parecía haberse "arreglado" se disuelve y vuelve la dependencia. pero esta vez no ha vuelto de forma enfermiza, sino cariñosa. es una necesidad bonita que me hace incluso sentir bien 

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